Conceptos Claves en la Movilidad Eléctrica y Puntos de Recarga

La transición hacia la movilidad eléctrica es una parte crucial de nuestra lucha contra el cambio climático y la reducción de la contaminación. Para los usuarios y futuros propietarios de vehículos eléctricos, es esencial comprender algunos términos clave asociados a esta tecnología y a los puntos de recarga. Aquí explicamos estos conceptos, enfocándonos en cómo impactan y benefician directamente a la experiencia de tener un vehículo eléctrico.

Una camioneta blanca

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¿Qué es un kW (Kilovatio)?

El kilovatio (kW) es una unidad de potencia que indica la tasa a la que un punto de recarga puede transferir energía a la batería de un vehículo eléctrico. Cuanto mayor sea el número de kW, más rápida será la carga. Esto es crucial para planificar viajes largos o para determinar el tiempo que tu vehículo necesitará para recargarse en casa o en estaciones públicas. 

¿Qué es un kWh (Kilovatio-hora)?

El kilovatio-hora (kWh) es una medida de la energía eléctrica. En el contexto de la movilidad eléctrica, se utiliza para describir la capacidad de la batería de un vehículo o la cantidad de energía consumida. Por ejemplo, una batería con una capacidad de 37 kWh tardaría en cargarse del 0% al 100% en un cargador doméstico de 7,4 kW unas 5 horas (37 kWh / 7,4 kW), mientras que si cargara en un cargador rápido de 60 kW, tardaría poco más de media hora (37 kWh / 60 kW).

¿Qué es el consumo en kWh a los 100 km?

Este término indica la eficiencia energética de un vehículo eléctrico, mostrando cuántos kWh de electricidad necesita para recorrer 100 km. Cuanto menor sea el número, más eficiente es el vehículo. Por ejemplo, un vehículo con 37 kWh de capacidad de batería, y con un consumo de 18 kWh a los 100 kilómetros, tendrá una autonomía de unos 200 km (37 kWh / (18 kWh / 100)).

¿Qué es la carga en Corriente Alterna (CA)?

La carga en corriente alterna es el método más común para cargar vehículos eléctricos en el hogar o en estaciones de carga pública de baja a media velocidad. La corriente alterna es el tipo de electricidad que se suministra a las viviendas y negocios, y los vehículos eléctricos usan un convertidor interno para transformar la CA de la red eléctrica en corriente continua (CC), que es lo que las baterías de los vehículos pueden almacenar y usar. La velocidad de carga en CA varía según la capacidad del cargador a bordo del vehículo y la potencia de la fuente de CA, típicamente oscilando entre 2.3 kW y 22 kW. Esto significa que la carga en CA es adecuada para cargas nocturnas o durante el trabajo, proporcionando una carga completa en varias horas.

¿Qué es la carga en Corriente Continua (CC)?

La carga en corriente continua se utiliza en estaciones de carga rápida, permitiendo cargar los vehículos eléctricos mucho más rápido que con la corriente alterna. En este caso, la conversión de CA a CC se realiza externamente al vehículo, en la propia estación de carga, lo que permite entregar directamente CC a la batería del vehículo a una tasa mucho más alta. Las estaciones de carga en CC pueden variar en potencia desde aproximadamente 50 kW hasta más de 350 kW, lo que significa que pueden proporcionar una cantidad significativa de carga en solo 20 a 30 minutos, haciéndolas ideales para viajes largos donde el tiempo de recarga es un factor crítico.

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¿Qué significa la Comunicación OCPP?

El Protocolo Abierto de Carga para Puntos de Carga (OCPP, por sus siglas en inglés) es un estándar que permite la comunicación entre puntos de recarga y sistemas de gestión centralizados. Esto facilita funciones avanzadas como el monitoreo remoto, el mantenimiento, y la actualización de software, asegurando la interoperabilidad y optimización de la red de recarga.

¿Qué es el Balanceo Dinámico de Carga?

El balanceo dinámico de carga es un proceso inteligente utilizado en la instalación de puntos de recarga de vehículos eléctricos, diseñado para optimizar el uso de la energía eléctrica disponible en un hogar o edificio, priorizando el consumo energético doméstico sobre la carga del vehículo eléctrico. Este sistema ajusta automáticamente la potencia destinada a la recarga del coche eléctrico en función de la energía que se esté consumiendo en el resto del hogar en ese momento.

La finalidad de este mecanismo es evitar que se supere la potencia contratada, lo cual podría provocar que el contador de la vivienda corte el suministro eléctrico al detectar una sobrecarga. Cuando el consumo de energía del hogar es bajo, el balanceo dinámico de carga permite que el vehículo eléctrico se cargue a una potencia mayor. Por el contrario, si el consumo del hogar aumenta (por ejemplo, al utilizar electrodomésticos de gran consumo como calefacción, horno o lavadora), el sistema reduce automáticamente la potencia destinada a la carga del vehículo para mantener el consumo total dentro de los límites de la potencia contratada.

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