Vehículos eléctricos: lo que hay que saber
Publicado el 15 de febrero de 2024
El coche eléctrico ha dejado de ser una rareza y la conversación ha cambiado. Ya no va de si funciona, sino de cuánto cuesta usarlo, cuánto aguanta de verdad y dónde se carga. Vamos por partes.
Lo que cuesta moverse
La diferencia grande no está en el precio de compra, está en el uso. Un eléctrico consume del orden de 15 a 20 kWh cada 100 kilómetros según el modelo y la conducción. Multiplica eso por el precio del kWh de tu tarifa y tienes el coste por 100 km, que puedes comparar directamente con lo que te gastas hoy en combustible.
La cifra cambia mucho según dónde cargues. En casa, con tarifa horaria y recarga nocturna, es donde sale más barato. En carga rápida de autopista, bastante más caro. Por eso el punto de recarga doméstico es la pieza que más pesa en la cuenta: hace que el 90 % de la energía la compres al precio más bajo.
Puedes hacer ese cálculo con tus propios números en nuestras herramientas de cálculo.
Mantenimiento
Un motor eléctrico tiene muy pocas piezas móviles frente a uno de combustión. No hay aceite, ni filtros, ni correa, ni embrague, ni escape. La frenada regenerativa reduce además el desgaste de pastillas y discos. Lo que sí hay es neumáticos, que se gastan algo más por el peso y el par.
La autonomía y el uso real
El dato de catálogo importa menos de lo que parece. Lo que decide es tu día a día: la mayoría de los desplazamientos diarios en España están muy por debajo de la autonomía de cualquier eléctrico actual, y con un punto de recarga en casa el coche amanece lleno todos los días.
Donde hay que planificar es en viaje largo, y ahí la referencia no es la autonomía, es la potencia de carga rápida que admite el coche y la red de estaciones de la ruta. En invierno la autonomía baja, sobre todo en trayecto corto con el coche frío, y conviene contar con ello.
Dónde se carga
- En casa: es la forma habitual y la más barata. Un punto de recarga de 7,4 kW deja cualquier batería lista de una noche.
- En el trabajo: útil si el coche pasa la jornada aparcado, y cada vez más común en aparcamientos de empresa.
- En vía pública y centros comerciales: carga de apoyo, en general en alterna y a potencia media.
- En electrolinera: carga rápida en corriente continua para viaje largo, con 20 o 30 minutos por sesión.
Qué hace falta en casa
Menos de lo que la gente supone. Un cargador con balanceo dinámico ajusta su potencia a lo que consume la vivienda, así que en la mayoría de los casos no hay que subir la potencia contratada ni tocar el contrato de luz.
Lo que sí hay que hacer bien es el resto: estudio previo del cuadro y del recorrido, protecciones según el REBT, y legalización ante Industria al terminar. Los seis modelos que instalamos, con precio cerrado de instalación completa, están en el catálogo de cargadores, y si dudas entre ellos tenemos una comparativa de cargadores para coche eléctrico.
Si la plaza está en un garaje comunitario
No necesitas que la comunidad te dé permiso. La Ley de Propiedad Horizontal solo exige comunicar la instalación, no someterla a votación. Basta con un escrito al administrador, que redactamos nosotros. El detalle del procedimiento está en las instalaciones en comunidades de vecinos.
Las ayudas que hay ahora
Dos, y conviene contar con ellas antes de firmar nada. La deducción del 15 % en el IRPF sobre el importe de la instalación, con base máxima de 4.000 euros y plazo hasta el 31 de diciembre de 2026. Y el Certificado de Ahorro Energético, de hasta 600 euros, si has comprado el eléctrico achatarrando un coche de combustión. Las condiciones de cada una están en el artículo sobre ayudas vigentes para instalar un punto de recarga.
En resumen
Pasarse al eléctrico sale a cuenta cuando puedes cargar en casa. Sin punto de recarga propio, dependes de la red pública y buena parte de la ventaja económica se evapora. Por eso lo primero que conviene resolver no es qué coche compras, sino dónde lo vas a enchufar cada noche.
¿Te ayudamos con tu instalación?
Si después de leer esto te han quedado dudas sobre tu caso, cuéntanoslo y te lo miramos sin compromiso.