Oportunidades de negocio con puntos de recarga
Publicado el 28 de mayo de 2024
La transición hacia la movilidad eléctrica está abriendo negocio alrededor de la instalación y la gestión de puntos de recarga. Crece la demanda en entornos privados y públicos, y con ella las formas de rentabilizar una instalación. Repasamos las principales, desde el cargador semirrápido en un parking hasta la electrolinera.
Instalación de cargadores semirrápidos
Los cargadores semirrápidos de 7,4 kW son la opción razonable para ofrecer recarga en parkings comerciales, estaciones de servicio y complejos residenciales. Cargan un coche en unas 5 a 7 horas según el modelo, que es justo lo que dura una jornada de trabajo o una noche. Es la potencia de casi todo el catálogo de cargadores.
Monetización a través del protocolo OCPP
El Protocolo Abierto de Punto de Carga (OCPP) permite la comunicación entre los cargadores y una plataforma de gestión central. Con él se puede supervisar, gestionar y, sobre todo, cobrar el uso de los cargadores. El titular fija tarifas por kWh, por tiempo de uso o combinando ambas, e integra el pago por aplicación móvil o tarjeta.
No todos los equipos lo hablan. En nuestro catálogo el que lo trae de serie es el V2C Trydan, con OCPP 1.6 JSON, y es el que montamos cuando la instalación tiene que colgar de una plataforma de terceros. Los detalles están en la ficha del V2C Trydan.
Cargadores en modo 3 y 4 en garajes comunitarios o públicos
Instalar en garajes comunitarios o públicos es la otra vía. Los modos se refieren al tipo y la velocidad de carga: el modo 3 es carga en corriente alterna de hasta 22 kW y el modo 4 es carga rápida en corriente continua, que puede llegar a 350 kW.
Tarificación y gestión
En un garaje comunitario, el administrador puede repercutir el consumo a cada residente mediante tarjetas RFID, aplicación móvil o facturación mensual. Para eso hace falta un equipo que mida de verdad: el Orbis Viaris Uni Plus lleva contador de energía MID homologado y activación por tarjeta, que es lo que se pide cuando hay que imputar consumo por usuario. Está en la ficha del Orbis Viaris Uni Plus, y cómo se plantea una instalación de este tipo lo contamos en las instalaciones en comunidades de vecinos.
En garajes públicos las tarifas pueden ir por tiempo de uso, por energía consumida o con una cuota fija por sesión.
Beneficios y amortización
Los cargadores de modo 4 cuestan bastante más por su capacidad de carga rápida, pero también rotan más y admiten tarifas más altas. El plazo de amortización varía mucho según la demanda y el precio de la electricidad, y en instalaciones de modo 3 suele hablarse de un horizonte de entre 2 y 5 años.
Electrolineras y el papel de los CPO
Las electrolineras, o estaciones de carga rápida, son una pieza central del ecosistema. Se sitúan en puntos de paso: autopistas, áreas de servicio y centros comerciales.
Funcionamiento de las electrolineras
Suelen montar varios cargadores rápidos de modo 4 y añadir servicios alrededor, como tienda o cafetería. El usuario recarga en 20 o 30 minutos, lo que las hace útiles en viaje largo.
Proveedores de servicios de carga
Los CPO (Charge Point Operators) gestionan la infraestructura, fijan las tarifas y se ocupan del mantenimiento. En España, compañías como Endesa X, Iberdrola y Repsol operan en este segmento con soluciones que incluyen tanto la infraestructura física como las plataformas de gestión y pago.
Cesión de terrenos y ubicaciones clave
La ubicación decide el resultado de una electrolinera. Los acuerdos de cesión de suelo en zonas de mucho tráfico son una de las palancas más habituales para asegurar emplazamientos rentables.
Tarifas de mercado y retorno de la inversión
El precio del kWh en las estaciones de recarga depende de la ubicación, del tipo de cargador y de la demanda. En España se mueve habitualmente entre 0,20 y 0,50 euros por kWh, y sube en carga rápida.
El retorno depende de cuántas sesiones diarias sostenga el emplazamiento. Un punto en una ubicación floja tarda años en pagarse; uno con rotación alta y buena tarifa lo hace mucho antes. Antes de invertir conviene estimar la ocupación real, no la teórica, y descontar los costes de operación, mantenimiento y término de potencia.
Importancia de contar con instaladores acreditados
La normativa española, en particular el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT), exige que las instalaciones eléctricas las ejecuten profesionales cualificados. Un instalador acreditado garantiza que el conjunto cumple la ITC-BT-52, específica para infraestructura de recarga, y que la instalación queda legalizada. Lo desarrollamos en el artículo sobre por qué elegir un instalador acreditado.
Impacto en la electrificación del parque móvil
Una red densa de puntos de recarga es condición para que crezca el parque eléctrico. A medida que más conductores se pasan al eléctrico, la disponibilidad de recarga se vuelve el factor crítico, y ahí es donde aparece el hueco de negocio.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el OCPP y por qué importa?
Es el estándar de comunicación que permite que un cargador y un sistema de gestión se entiendan aunque sean de fabricantes distintos. Sin él no hay tarificación ni supervisión remota decentes.
¿Cuánto cuesta instalar un cargador semirrápido de 7,4 kW?
En instalación doméstica o de pequeño negocio, entre 1.400 y 1.900 euros con todo incluido: equipo, materiales, protecciones, mano de obra, puesta en marcha y legalización. Los precios por modelo están en el catálogo de cargadores.
¿Qué ayudas hay para instalar puntos de recarga?
Dos, y ninguna es el MOVES III, que dejó de estar habilitado el 31 de julio de 2024. La deducción del 15 % en el IRPF, con base máxima de 4.000 euros, para instalaciones terminadas antes del 31 de diciembre de 2026. Y el Certificado de Ahorro Energético, de hasta 600 euros, si se ha comprado un eléctrico achatarrando un coche de combustión. Las condiciones de cada una están en el artículo sobre ayudas vigentes para instalar un punto de recarga.
¿Por qué hace falta un instalador acreditado?
Porque la instalación tiene que cumplir el REBT y quedar legalizada ante Industria. Un montaje sin boletín ni registro no solo es un riesgo eléctrico: deja la instalación fuera de la normativa y complica cualquier reclamación.
Si estás echando cuentas, en nuestras herramientas de cálculo puedes comparar el gasto de un eléctrico frente a uno de combustión y estimar tiempos de recarga.
¿Te ayudamos con tu instalación?
Si después de leer esto te han quedado dudas sobre tu caso, cuéntanoslo y te lo miramos sin compromiso.