Por qué elegir un instalador acreditado
Publicado el 11 de marzo de 2024
Instalar un punto de recarga no es enchufar un aparato a la pared. Es una instalación eléctrica con su propio reglamento, sus protecciones y su legalización. Quién la hace se nota poco el primer día y mucho a los tres años. Esto es lo que conviene exigir.
Las protecciones que no pueden faltar
Un punto de recarga bien montado lleva un cuadro específico. No es un capricho: la ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión detalla qué hace falta para infraestructura de recarga. En la práctica son cuatro cosas:
- Protección contra sobrecargas: un interruptor magnetotérmico que corta si la demanda supera lo previsto. Dimensionado para el cargador, no reaprovechado de otro circuito.
- Protección diferencial: detecta fugas de corriente y corta al instante. Protege a las personas ante contactos directos e indirectos, y es la que evita el accidente serio.
- Protección contra sobretensiones: las subidas de tensión, por rayo o por variación de la red, se llevan por delante la electrónica del cargador y, en el peor caso, la del coche.
- Cables y canalizaciones: la sección del cable y su resistencia a la temperatura tienen que corresponder a la corriente real. Las canalizaciones dan protección mecánica y permiten revisar o sustituir sin picar la pared.
Sobre el papel esto parece obvio. En instalaciones que nos llegan para revisar, lo que falta más a menudo es la protección de sobretensiones y una sección de cable ajustada de más.
El cuadro de casa también cuenta
Un punto de recarga no funciona en el vacío. Va colgado de la instalación existente, y si esa instalación está justa, el cargador lo pone en evidencia: es la carga más constante y prolongada que va a tener la vivienda.
Por eso lo primero que hacemos antes de dar precio es mirar el cuadro, la potencia disponible y el recorrido hasta la plaza. Si hay que tocar algo, sale en el presupuesto desde el principio y no como un extra a mitad de obra.
En el catálogo de cargadores todos los precios son de instalación completa por ese motivo: incluyen el estudio previo, los materiales, la obra civil, las protecciones y la legalización.
El balanceo dinámico evita subir la potencia
La pregunta que más nos hacen es si habrá que ampliar el contrato de luz. En la gran mayoría de casos, no. Con gestión dinámica de carga, el cargador mide en tiempo real lo que consume la vivienda y ajusta su potencia para no superarla.
Casi todos los equipos que instalamos lo traen. El Woltio Pro incluye la sonda de medida en el precio, como se ve en la ficha del Woltio Pro.
Los papeles
Una instalación acabada tiene que dejar boletín eléctrico y registro ante Industria. Sin eso, la instalación no existe formalmente: complica la venta de la vivienda, complica cualquier parte al seguro y deja sin respaldo una reclamación de garantía.
Es una parte del trabajo que el cliente no ve y que conviene preguntar antes de firmar. Si un presupuesto no menciona la legalización, es que no está incluida.
En garaje comunitario
El caso comunitario añade su propia capa: comunicación a la comunidad, trazado desde el cuarto de contadores, y decidir si la instalación es individual o preparada para que se sumen más vecinos. Merece la pena dejarla preparada aunque de momento cargue un solo coche. Lo explicamos en las instalaciones en comunidades de vecinos.
Qué preguntar antes de firmar
- ¿Está incluida la legalización? Boletín y registro ante Industria, con el papel a tu nombre al terminar.
- ¿Quién ejecuta la obra? Equipo propio acreditado o subcontrata, y quién responde si algo falla.
- ¿Qué cubre la garantía y durante cuánto tiempo? Sobre el equipo y sobre la instalación, que no siempre es lo mismo.
- ¿El precio es cerrado? Con materiales, protecciones, obra civil y puesta en marcha dentro, no como partidas abiertas.
Un presupuesto que responde con claridad a estas cuatro preguntas suele ser también el que no da sorpresas. Los nuestros están en el catálogo de cargadores, y las ayudas vigentes para instalar un punto de recarga se descuentan sobre el importe de la instalación, así que conviene tenerlas en cuenta al comparar.
Si quieres echar cuentas antes de decidir, en nuestras herramientas de cálculo puedes comparar el gasto de un eléctrico frente a uno de combustión y estimar el tiempo de recarga.
¿Te ayudamos con tu instalación?
Si después de leer esto te han quedado dudas sobre tu caso, cuéntanoslo y te lo miramos sin compromiso.